domingo, 8 de agosto de 2010

pasado pisado,

Te odio, no me mires así porque lo sabes, desde hace mucho tiempo.
No soporto tu imagen, me da lástima tu pelo, tu cara bovina, tu mirada estúpida, tu pose indecisa ni tu voz a medio gas.
No sabes hablar con la gente, ¿te da miedo? ¿de qué? ¿de que se rían de tí? bah, y eso te preocupa? seguro que lo deben hacer igualmente.
No me mires de ése modo, te odio igual pero no puedo evitar sentir lástima por tí, por todo lo que te ha ocurrido y por todo lo que te ocurrirá, ya que no sabes enfrontarte al mundo. Las cosas te suceden, y ya está, no asumes tus culpas, no cumples tus responsabilidades, no haces nada a derechas, y si te sale algo bien no creas que lo conseguiste tú mismo. Simplemente tuviste suerte.
Sí, la suerte es tu compañera, eres una persona afortunada. Quizá por eso sigues con vida, por la suerte que ha cruzado en tu camino algo que te impidió echarlo todo por la borda. Pero creo que habrá algún momento en que no tengas tanta suerte. Seràs capaz de ganar? Podrás ser un poquito valiente y evitarla? Puede que sí, puede que no, no lo sabes ni tú misma.
Tienes miedo de quedarte sola... pero haces algo por evitarlo? ¿verdad que no? entonces, ¿qué esperas? las cosas no vienen a tí. Y menos siendo como eres.

Te he dicho que no me mires, ni tan sólo serio. Tu sonrisa me parece tan tonta... pero tu seriedad me parece patética. ¿Qué quieres de mí? Que te quiera? que te admita? Que te soporte tan sólo a mi lado?
Estás de broma!
La broma me la hizo a mí el destino, al tener que verte cada vez que haya delante de mí un espejo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario