Cuando le dije que la pasión por definición no puede durar, como iba yo a saber que ella se iba a echar a llorar. No seas absurda, me regañó, esa explicación nadie te la pidió así que guardatela, me pone enfermo tanta sinceridad.
Y así fue como aprendí que en historias de dos conviene a veces mentir; que ciertos engaños son narcóticos contra el mal de amor.
Yo le quería decir que el azar se parece al deseo, que un beso es sólo un asalto y la cama es un ring de boxeo, que las caricias que mojan la piel y la sangre amotinan se marchitan cuando las toca la sucia rutina.
Y así fue como aprendí que en historias de dos conviene a veces mentir; que ciertos engaños son narcóticos contra el mal de amor.
Yo le quería decir que el azar se parece al deseo, que un beso es sólo un asalto y la cama es un ring de boxeo, que las caricias que mojan la piel y la sangre amotinan se marchitan cuando las toca la sucia rutina.
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